La interpelación a Ricardo Arzamendia demuestra más inconsistencias en el ejecutivo municipal

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Eldorado. Ayer se realizó la Sesión Especial del HCD para interpelar al Secretario de Acción Social Ricardo Arzamendia. Negó cualquier tipo de relación con Wilfrido Landaida, sostuvo que el responsable de la Viviendas Progresivas, no estaba a su cargo.

 

Lo que parecía ser una interpelación sosa, sin ningún tipo de sorpresas, terminó desnudando el caos administrativo que es la gestión de Aguirre, y un funcionamiento por lo menos irregular, de las cadenas administrativas dispuestas en el organigrama del municipio y sus responsabilidades derivadas.

 

Como era de prever, Arzamendia negó cualquier conocimiento acerca de la empresa Leo Construcciones – encargada de construir las viviendas -, con los responsables técnicos de verificar el avance de obras, sobre el estado en que se encuentran las viviendas, y sostuvo que nunca recibió denuncias respecto al plan, ya que no tuvo contacto con los beneficiarios.

 

Sin embargo, de la documentación aportada, surgen contradicciones con lo expresado por el Secretario de Gobierno, Jorge López, respecto a las responsabilidades que le caben a cada uno de los sectores participantes, dentro del organigrama municipal.

 

En su oportunidad el Secretario de Gobierno afirmó que Landaida dependía de Acción Social – de allí la interpelación a Arzamendia – sin embargo en la resolución donde se lo nombra a Landaida como Responsable Social ante el IPRODHA, la comunicación del nombramiento se le hace sólo a las Secretaría de Obras Públicas y de Hacienda. Es decir el ejecutivo no le notificó a Arzamendia de la responsabilidad que tendría un empleado municipal que, supuestamente, estaba a su cargo.

Por otro lado cuando se le pregunta a Arzamendia los motivos por los cuáles no había contestado los pedidos de informe sobre la implementación del plan, realizados por el HCD en el 2015, Arzamendia reconoce que estaba al tanto de los pedidos de informes, ya que la Directora de Acción Social – la Dra. Norma Torres – le había entregado los pedidos de informe a Landaida para que los repondiera. Es decir, el área a la cuál es girado el pedido de informes es Acción Social, pero no se reconoce que Landaida trabajaba en esa área. Por si fuera poco Landaida afirma haber presentado los informes al ejecutivo, pero ningún Secretario reconoce haber recibido dichos informes. Si las notas fueron elevadas – tal como dice Landaida – alguien las debería haber recibido, y ese alguien es quien debió contestar al HCD el pedido de informes, ya que al no ser Landaida integrante del Ejecutivo Municipal, no es su responsabilidad contestar, porque el pedido fue realizado al Ejecutivo.

Además de todo esto, otra contradicción surge de los datos aportados por Arzamendia. Al ser consultado sobre quien era el responsable de autorizar las horas extras de Landaida y sus viáticos para realizar trámites en Posadas por el plan, Arzamendia explicó que no era él quien solicitaba las horas extras o las autorizaciones; y acompañó una documental, donde quien realiza la autorización es el Secretario de Gobierno, junto con el Intendente, sin que medie un pedido de algún responsable de alguna Secretaría. Es decir que Landaida reportaba directamente al Secretario de Gobierno, o en su defecto al Intendente, sin tener intermediarios en la relación.

Resumiendo: nadie se hace cargo de la responsabilidad de estar al tanto de lo actuado por Landaida, pero todo parece indicar que el accionar de Landaida era directo con el Intendente, con una gran libertad de acción, y sin control de ningún área sobre su accionar.; situación esta que es inadmisible en ninguna organización.

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